Los gafapasta
14 dic 2008 # 8:00 # otros # 2 Comments
Muchos de vosotros conoceréis, quizá sin saber que son parte de una subcultura, algún gafapasta. Puede que incluso vosotros mismos, sin saberlo, pertenezcáis a este conjunto de la población que lleva tiempo estando de moda.
Los gafapasta son ese colectivo de personas que dice al mundo lo que es bueno y lo que es malo en lo que a arte (en términos generales) se refiere. Son esas personas que leen el Mondosonoro y no dicen “quien coño son todos estos poperos?”. Esa gente que ve siempre el cine en VOS porque es más auténtico y son felices si pueden verlo en su nuevo gadget de apple que cambiarán indudablemente cada seis meses.
Si quieres formar parte de este colectivo necesitas ante todo parecerte a ellos. Es fácil porque siguen un patron bastante definido al igual que los canis, los raperos de la MTV, los fasionpunks que viven en casa de sus padres y demás grupos de gente que “no van así porque sea una moda sino porque es su forma de vida”.
Para empezar, parece obvio que hay que llevar unas gafas de pasta, pero en realidad es un complemento más que no es imprescindible si se cumplen la mayoría de los restantes requisitos como: las botas de boxeador de colores estridentes con los pantalones por dentro, las “allstar” customizadas, las americanas de pana, el flequillo recto (para ellas) o los pelos asimétricos (para ellos), las sudaderas de chandal de cuando éramos pequeños (y la misma talla, por supuesto), camisetas estrechas combinadas con corbata, las rebequitas de punto, los sombreros de los años 50, o las chaquetillas de brigadista de las que llevan los grupetes clónicos de los Strokes. Y si eres un tío enclenque basta con que te dejes la barba unos días y lleves ropa ajustada, todo lo demás dará igual.
Más información sobre los gafapasta en general en Las horas perdidas.
Por otro lado, el arquitecto gafapasta es algo más especial. Si bien existen los gafapastas normales dentro del mundo de la arquitectura, hay un subgrupo igual de patético dentro de ellos que se siente identificado por los grandes maestros e incorporan rasgos de estos tanto a su conducta como a su indumentaria de manera que los no arquitectos puedan identificarlos por la calle y señalarlos con el dedo.
Pertenecer a esta élite del gafapastismo arquitectónico se puede conseguir de varias formas. Algunos ejemplos:
- Los que se dedican a hacer todo el día dibujillos chorras en su libreta negra como hacía Le Corbusier en sus viajes por europa. Si se pueden hacer sin mirar el papel mejor, ya que el resultado es más parecido a los originales del maestro.
- Los que tienen toda su ropa en tonos que van del negro al negro absoluto por alguna incomprensible moda pasada en las escuelas de arquitectura.
- Los que usan gafas que imitan los modelos de arquitectos famosos: Le Corbusier, P. Johnsosn, etc.
- Los que van con libros de teoría de la arquitectura bajo el brazo pero sólo son capaces de leer párrafos aleatorios.
- Los que tienen tendencia a hacer proyectos de amebas o masas informes inconstribles y atribuir su inspiración a la obra de Mies Van der Rohe.

Lamentablemente, intentar parecerse a los grandes maestros no es sinónimo de triunfo, y muchas veces estos gafapastas acaban siendo los frikis (en el mal sentido de la palabra) de los que la gente se ríe a sus espaldas en las escuelas de arquitectura. Esta frustración les lleva, salvo contadas excepciones, a adoptar un rol arquitectos incomprendidos y muchos intentan entrar a dar clases en escuelas de diseño o escuelas de arquitectura privadas, donde no se exigen estudios más elevados para dar ciertos cursos. Allí pueden ejercer su gafapastismo en todo su esplendor, ya que estas escuelas suelen estar superpobladas de futuros modernos y gafapastas.

las de LeCor son las mejores!
(solo un inciso)
Cierto niñoC tiene actualmente unas gafapasta muy parecidas al de estos “geekinines”
A ver si voy a tener que banearte…